"Negarle la posibilidad a una mujer embarazada de desenvolverse
profesionalmente, en este caso negarle a una mujer la capacidad de
escribir debido a su embarazo, es negarle la capacidad de pensar". Ninett Torres
Villarreal Seleccionada como beneficiaria de una beca en el Centro
Mexicano de Escritores, AC
Una amiga me acaba de pasar un artículo que expone la situación de esta escritora. La mina se había ganado una beca pero cuando fue a firmar para formalizar la inscripción la secretaria ejecutiva vio su panza de 6 meses y le negó la beca porque, según ella, el embarazo le iba a impedir cumplir con la asistencia semanal al taller de dos horas de los miércoles y entregar en tiempo y forma el libro de cuentos, proyecto para el cual se le daba la beca. Ninett va a iniciar un proceso de denuncia pública con el respaldo de firmas y también va a recurrir a comisiones de derechos humanos.
Esta noticia me indignó bastante y cuando me enteré inmediatamente quise hacer algo al respecto. Ahora bien, el problema para mí es este estado de extranjeridad que no me permite alzar la voz, y explico porqué.
Esto que comentaba sucedió en el DF, allí hay un poco más de conciencia crítica en la ciudadanía, la gente participa, opina, vota, hace marchas...con un poco más de compromiso que en Monterrey.
Acá no pasa nada, la gente no se siente interpelada para participar, votar u organizarse.
El gremio de los escritores por ejemplo. Los tipos tratan de organizarse, hay un foro en internet en el cual a diario se tiran temas y se opina sobre ellos. Como el medio de escritores es basante pequeño (aunque la ciudad tiene más de 3 millones de habitantes) casi todos se conocen. Yo me di de alta en ese foro pero hasta el momento no me atrevo a participar y les comento porqué.
La cualidad de ser extranjera hace que uno no tenga derecho a participar en becas, desiciones, marchas, etc. En los requisitos siempre hay que ser ciudadano o al menos tener 5 años de residencia, por eso yo no podría formar parte de este gremio de escritores, pero, como de todas formas me muevo y alguna gente me conoce medio que me voy colando al menos de oyente.
Cuando lo de la guerra de EEUU se organizaron marchas a nivel mundial por la paz, bueno, en Monterrey también se organizó una y allá fui...Cuando llego apenas había unas 40 personas y el grupo aumentó como hasta...¡50!. Había más milicos pa controlar la cosa que gente, obviamente yo no acompañé la marcha ¿Porqué? Simplemente porque los extranjeros estamos en una situación de vulnerabilidad que hace que nos mantengamos alejados de toda posibilidad de quedar expuestos, aunque sea remota.
Ese tipo de cosas duelen y mucho.
Ahora me muero de ganas de sacudir al dormido gremio de escritores de Nuevo León para que elaboren un documento tomando postura con este tema pero no puedo hacerlo desde mí porque ¿quién carajo soy yo para opinar? La solución es pasar la inquietud a personas que sí puede opinar y esperar, aunque siento que como siempre nadie va a jugársela. Cada día me asombra más la indiferencia e ignorancia con que la gente supuestamente crítica vive la vida. Si vieran la cantidad de posibilidades de hacer cosas que hay, acá hay presupuesto para organizar talleres, para pedir apoyos en proyectos, para editar materiales, para otorgar becas. Si comparamos con uruguay hay muchas posibilidades pero como siempre, uno no valora lo que tiene hasta que lo pierde.
Ya está, me calenté, al menos voy a agregar la nota del diario en el foro. A ver si alguien se la juega un poco más.