Ayer fui a buscar un paquetillo que me mandaron de uruguay. Ta duro eso de abrir algo que viene con olor a casa y como ya me dí vuelta un par de veces antes, agarré el paquete con mucho cuidado y lo fui abriendo como quien desactiva una bomba.
Me frustran las cartas de mi madre, siempre espero que diga otra cosa, obviamente el problema es mio, la mina hace lo que puede.
Los cd que me mandaron huelen a orègano. De a poco los estoy escuchando, primero medio por arriba y después en forma obsesiva, de a uno.
Estoy colgada con el Darno, si, ya sé que pega pa bajo, pero en algún momento lo tenía que empezar a escuchar.
El Darno siempre me dijo algo conocido y según yo tiene la cara de mi viejo. Estaba viendo las fotos y si, se parece a el, pero más se parece a mi, hay una foto en que si le pongo pelo largo soy yo. Escuchar estas canciones, algunas mal grabadas y con recuerdos de tantos toques, las letras, el sonido uruguayo, da para sumergirse un rato.
También me puse a ver fotos, tengo una sobrina nueva que no conozco, son fotos de invierno y cierto deterioro o vejez...me duele comprobar el paso del tiempo, no sé porqué pero es más fácil ver eso en los otros que en uno. Nostalgia para mate y grappamiel.
En realidad ta bueno tener alguien que todavìa manda cosas y se acuerda de una, dos años y medio después.