Tema interesante si los hay, no? Bué, resulta que el jueves pasado me mudé a un departamento. Todo lindo pipí cucú (pah, cuanto hace que no oigo eso, medio antiguo por demás) pero a la noche...de repente se escuchó una melodìa entrar por las ventanas. Julio Iglesias hizo su aparición y allí se quedó hasta pasadas las 12. Pensé que era casualidad, pero el viernes la cosa empeoró. Esta vez el ataque venía de dos frentes. En el apartamento contiguo sonaba un punchis punchis insoportable que hacía vibrar ligeramente las hojas de mi pobre enredadera y en el de abajo...una música norteña terrrrrible amenazaba con quebrar los vidrios. Ahí empecè a ponerme nerviosa pero debido a mi precaria situaciòn de vecina recièn llegada y foránea decidí aguantar. Me levanté y me puse a lavar ropa, luego acomodé los libros y también me hice un fainá con la penúltima bolsa enviada de uruguay.
A eso de las 4 de la matina terminó el kilombo. El sábado fue solamente la vecina de abajo (los pibes de al lado se ve que salieron de jodita) y el domingo comenzó transcurriendo con total normalidad, a las 10 de la noche el silencio era ejemplar, pero a las 11...vuelta a empezar.
Me van a decir porqué no digo nada, simplemente porque estoy tan caliente que tengo miedo de meter la pata. La que pone la música al mango es precisamente la mujer que me rentó. No quiero llamar a los milicos en primer lugar porque no son de fiar (acá entran a tu casa con cualquier escusa y toman nota de lo que hay pa robar) y en segundo porque mis papeles no están lo bien que debieran. Y también porque los tipos del ruido chupan abundante y mejor no llamarles la atencion. "Así está el mundo amigos" dirìa el Traverso.
"Si no te gusta la sopa: dos platos"
Recordé el año 2000. Me habìa mudado a una casita por el buceo, linda casita estilo Hansel y Grettel. A mediados del verano cayó el dueño por ahí y se instalò en la casa de al lado, el tipo tenìa una nena de 13 años que era fanática de Shakira. Estuve oyendo todo el verano sus canciones, que se escuchaban saliendo de un casetero mono hasta las 11 de la noche: esa fue la razòn por la que rescindí el contrato y me fui de ahí.
Si lo pienso me da risa, mi nivel de resistencia a aumentado un montòn.
Para consolarme pienso que si hubo gente que aguantó vivir en condiciones re saladas yo bien puedo aguantar ese kilombo nocturno diario, es solo cuestiòn de proponérselo. Así que acá estoy creyéndome buda y pensando filosóficamente y fisiológicamente que aflojando duele menos.
Lo que daría hoy porque una pendex me cantara estoooy aaaquí ahogandomeeeee hasta las 11 de la noche.