De casualidad acabo de descubrirme en el blog de otro. Su personaje se parece a mi, al menos eso sentí cuando comencé a leerlo.
No es importante si mañana vuelvo a leerlo y ya no estoy allí.
De golpe me encontré con la idea de que quizá yo pueda ser el personaje de otro, da un cacho de miedo pero está bueno.
Sé que no inventé nada, de hecho en El mundo de Sofía se trataba de eso, pero es increíble experimentarlo. A veces la realidad supera a la ficción.