Como la vieja canción. Acá estamos, intentando aterrizar con el resto ya que con el cuerpo estoy en Monterrey.
No voy a hacerme la víctima con esto de estar fuera. Alguien por ahí afirma que no me fui por hambre y es cierto, el que pasa hambre definitivamente no se puede ir por razones obvias. Pero es cierto que tenía 30 años y me despidieron de un laburo en el que ganaba 4600 pesos (tampoco me alcanzaba pa pagar un alquiler pero me las arreglaba alquilando una habitación) y en 6 meses pude conseguir otro por 3000 (¡¡¡). No sé, esto de justificarme es raro, pero me rompe las pelotas que se pongan a juzgar gratarola. Yo sé que cobré el despido (en total eran unos U$A2000 antes de que subiera) reventé las tarjetas, regalé mis pocas cosas y me fui.
Y sé que voy a volver, porque se paga un precio por estar fuera y si bien laboralmente he crecido y económicamente me puedo bancar, a la larga no se justifica.
Así que no sé cuánto tiempo me va a llevar pero hoy empiezo una nueva etapa.