"Querido blog, ¡hoy me anoté un poroto en el laburo!"
Perdón, no pude resistir empezar así.
Anduve leyendo sobre el uso que le damos a los blogs y que hay gente que los utiliza como diario íntimo y se dedica a postear boludeces de su vida diaria en primera persona. Al principio sentí que estaban hablando de mi, después me di cuenta de que no es tan así y también que de última alguien se entretiene leyendo mis pelotudeces. Vaya a saber por qué oscura razón.
Pero es cierto que en el match laboral me gané un punto y...¡chupen giles!
Estos dias me está pasando que me terminan de "caer" cosas que supuestamente son obvias y ya sabía, pero como que se me encajan diferente. No sé si logro explicarme pero a veces sé las cosas en determinado nivel puramente intelectual y de repente me encuentro con el ¡Eureka! iluminador de eso que supuestamente ya sabía. Por ejemplo, estuve leyendo La Odisea y cuando intenté enmarcarla históricamente encontré que la forma de plantear el mundo era un tanto rígida y como que sin jerarquizar, sin mirada crítica, todo en el mismo plano, vale tanto el perro que reconoce a su amo como el reencuentro del padre con el hijo, se le da la misma pelota. Bueno, de ahí fui a eso de que la humanidad ha evolucionado, igual que la vida en los seres humanos, tuvo su niñez, adolescencia, juventud, etc. Y que nosotros a nuestra vez pasamos por esas etapas de ver el mundo de distintas maneras según sea nuestra edad mental o psicológica.
Vaya, descubrí la pólvora. Lo que sí veo es que los sudamericanos somos viejos comparados con los mexicanos. El mexicano es inocente y como fresco. Nosotros venimos de vuelta de todo, las sabemos todas, pero también tenemos la rigidez del anciano, eso que te impide cambiar, que te quita flexibilidad y yo especialmente soy salada rígida. Así que una de las razones por las que ando por estos lugares es esa, salirme de esa rigidez y aprender a ver las cosas de otra forma.
Chan, chan.
Siento que no estuve muy clara que digamos, pero me embola seguir escribiendo ahora. En todo caso después aclaro.
¿Les dije que metí un gol en el laburo? ¿Si?