Hace un rato estaba reencontrándome con el blog de María Pilar (una uruguaya que se fue a españa hace más de un año) y que, como al principio ella no tenía acceso fácil a la compu, se ve que había dejado de escribir.
Bué, la estaba leyendo, siguiendo su pedaleo imaginario a través de un paseo por la rambla, malvín...la mulata, el cementerio del buceo, el horizonte, el perfil de pocitos, los redondos, el viento en la cara...y me interrumpe un compañero de trabajo, me pone los auriculares de la cámara y me dice "esto te va a gustar" yo le aviso "ta, pero no me dejes sorda" y da play...veo la escollera sur y fue impresionante, la reconocí en un segundo, y largué el moco salado.
Se trataba del reel de un director uruguayo que ahora trabaja en una productora mexicana, el tipo hizo el comercial de Canarias, uno que no había visto, con la canción de Laura Canoura de fondo (y me dejaste el misteriooooo, que no intenté descifraaaar, esa).
Me agarró con las defensas bajas y me partió al diome. A medida que pasa el tiempo parece que duele menos, parece. En realidad es que uno se acostumbra. Por lo visto siempre terminamos acostumbrándonos a todo.