Estaba comenzando el día, abría la página de montevideo.com pa ver qué tal el paisito y leo.
No! grito, no, putamadre, no, no, no. Agarro el celu, sabés que se mató rebella, si, puta, es raro, se siente raro, angustia, no sé. Si, claro que no lo conocía, pero el tipo apenas era más chico que yo, y sus pelis, y yo estoy lejos, y lo entiendo y no. Otro más que se muere, ya sé que todos nos morimos, pero se siente tan lejos todo. Ta bien, tenés razón, mejor cortamos y me pongo a laburar.
Entro a los blogs uruguayos, los leo, están igual que yo, algunos lo conocieron, otros se lo cruzaron por ahí, a todos les pegó, los leo, les dejo una señal, me angustio, se me escapa alguna lágrima, alguien putea en otro blog, si, dan ganas de putear también, ni miro a los costados: no entenderían. Qué decir, la noticia, que se murió un director de cine joven y prometedor, que se había mandado un par de películas muy buenas, que era una especie de ejemplo de que aunque sea a dos o tres les podía ir bien, que aunque fueran pocos, algunos podían hacer cine, mostrarse, mostrarnos. Que el tipo se mató y andá a saber porqué, y uno entiende y no, porque uno no sabe qué carajo pasaba por su cabeza tampoco. Pero hay un sentimiento de pérdida salada, y no sé si me animaré a volver a ver sus películas sin pensarlo, así, detrás de la cámara, armando la escena, la toma, escribiendo el guión antes, todoeso. Así, simple, a 25 watts.
Ahora tengo que sonreir pa la foto.