Abril 23, 2007
La creatividá y otras yerbas
El callo que se adquiere luego de un tiempo de laburar en cualquier cosa es impresionante. Todavía recuerdo mis histerias cuando tenía que "inventar" una campaña express, en muy poco tiempo, con poca información y todas las inseguridades. Pero han pasado 3 años y ahora hago las cosas casi de taquito.
Igual me estreso, me dicen: necesitamos propuestas para una campaña, tienen que ser buenas porque estamos compitiendo. Y me sale! me estreso pero me sale. No sé si tengo un sistema, depende de lo que haya que sacar, pero el metro es mi salvación, en serio.
Digamos, por ejemplo, que en este momento (5,30 de la tarde, falta una hora para salir) sube el dueño y me pide conceptos de apuro para mañana a las 9...Pues yo, con una calma que va sólo por fuera, le digo que si, que está hecho...y a las 6,30 no tengo un carajo todavía, apenas me dió tiempo para bajar imágenes, textos, tuttifrutti de palabras, y todo aquello que creo me puede ser útil. Me imprimo las hojas y me voy a casa. Tengo una hora de camino, la mayor parte la hago en metro y por suerte sentada. Me siento y leo el material y ya. Llego a casa y me olvido del tema. A la mañana siguiente tengo apenas 1! hora para llegar con algo al laburo, ahí sí me pongo más nerviosa, pero intento recordar TODAS las veces que se me ocurrió algo aplicando el mismo sistema. Subo al metro y ahí nomás, parada y todo, pelo el hojerío y la lapicera. Y listo, en máximo 10 paradas saqué algo.
No es un método infalible, pero no deja de sorprenderme la forma en que "paro" ideas, frases, nombres, campañas, dentro del metro. Será que en ese momento no me queda más que sacar algo, o porque en el metro no tengo nada más que hacer, o el movimiento...no sé, pero me pregunto qué haré el día que tenga auto.
Buscando imágenes para no me acuerdo qué, me encontré una foto, es un primer plano del rostro de una niña, mira la cámara mientras se chupa el dedo y con la otra mano se toca el pelo. Mi hermana hacía eso, tal cual. Así que la pequé por acá, para recordar esa hermana con la que me crié, esa que me rompía tanto las bolas y con la que ahora no encuentro punto de encuentro, por más esfuerzos que hagamos ambas, por más que hagamos como si, no sale, no nos sale.
Me empezó a pasar algo curioso y que me da miedo al mismo tiempo. Cuando pienso en México, en su gente, en mi dentro de este paisaje, hay algo diferente de antes, es como si formara más parte, como si algo de todo esto fuera mio, y está bueno. ¿Porqué me da miedo? Y, será porque en algún lugar lo siento como una traición a Uruguay, aunque obviamente sé que nada que ver, o será porque en la medida que me inserto acá aquello se aleja más, y no olvidemos que quiero regresar algún día.
Algún día...
Escrito por paolagericke en: Abril 23, 2007 07:46 PM
Encuentro este texto de alguien que está relajado, tal vez por primera vez. Quizá ya aterrizaste después de tres años. Está muy chido, esto huele a reconciliación con esta tierra mexicana. Creo que eso no tiene por qué ser una traición.
Salud
Yo también te noto más en paz con México, hasta algunas palabras en tus textos (o expresiones)muestran que de a poquito, lo vas haciendo tuyo. Y eso está bueno.
ehh, conozco ese sistema. por favor no uses coche, también conozco de eso y es la muerte para el creativo, aunque igual, con el tráfico de allá sacas una idea.
saludos
Gerardo: en realidad son 5 años...
victoria: mirá, no me había dado cuenta del cambio paulatino, igual sigo rezongando y demás, pero hay muchas cosas que hago en automático, por ejemplo eso de la amabilidad...soy TAN linda...
Akamu: Vaya que recuerdo algunas caminatas de regreso a casa, ambos preocupados porque no teníamos un carajo y vos con esa actitud de "la tengo clarita" que me daba un cacho de envidia. Viste? terminé adoptándola, y me va bastante bien. Un abrazote.
En el trabajo es algo de eso que llaman "agarrar oficio" no? Por suerte allí es en metro, porque te aseguro que acá con los omnibus con Petinati a todo volumen (llegaste a conocer "al Peti"?) no solo no se te ocurre una sola idea sino que se suicidan varios cientos de neuronas en cada viaje. Salú y felicidad, o al menos armonía, sea donde sea.
Como dice Ana, acá no hay metro, aunque anduve en metro algunas veces.
Entiendo lo que decís, esa especie de ocio forzado que te lleva a pensar, a analizar, también a dejarte ir, a divagarte, a atar cabos, todo eso y más.
Queda feo decirlo, pero a mí a veces encerrarme en el baño me resulta revelador para dar a luz buenas ideas.
Saludos por allí.
No te preocupes, que si seguís viviendo en el DF, cuando tengas coche pasarás gran parte del día en embotellamientos!
Creo que fue la primera vez que nos comunicamos, allá por agosto de 2005, que me dijiste que te interesaba saber cómo me estaba pegando el regreso al pago pues también querías volver algún día, pero sobre todo te intrigaba saber *qué tanto extrañaba de México*. ¿Ahora vas captando?
Ahora que estás bajando la guardia, te aseguro que la ausencia de México se siente para siempre. No sé si extrañaríamos lo mismo, pero te aseguro que no pasará por tu vida sin dejar marca. Vivas donde vivas.
Va pasando de a poquito, Maguita. El amigarse, conocerse. Aceptar el olor y donde te hace cosquillas.
Eres una mujer muy inteligente y capaz. Me da gusto además que se te nota más tranquila. Te mando un abrazo y un beso.
Yols
Hi My Name Is ivazus.
ay, querida, quién pudiera de taquito en diez paradas sacar el laburillo y convencer al dueño...
mirate así un instante y sentite orgullosa de ti. aunque más no sea un instante, ta?
volveremos, pero no como pacheco, eh!