Pah, ando un poco de flash. Ya hablé de una colección de libros que creo son la causa principal de que me guste tanto leer y me dé por sentirme escritora cada tanto. Pues el hecho de no tener tele y de sólo tener esos libros en casa hace que los esté releyendo por enésima vez.
La joda es que, por ej. el otro día taba releyendo desayuno en tiffan´ys y encontré que algunas frases o actitudes (algunas) de Holly Goligthy, son mias! las tengo integradas a mi personalidad, incluso las he repetido como propias. Hay una novela que estuve releyendo, creo que era La fortuna del jugador de...no me acuerdo el autor, pero me pasó que leyendo ciertas características del personaje...también las tengo. Es loco y puede que parezca obvio, uno se va armando con lo que ve, siente, vive, etc. Pero qué responsabilidad tambièn escribir sabiendo que quizá alguien en algún momento se apropie de eso para integrarlo a su vida.
Pensar en las novelas pedorras que leí, las telenovelas de la tele...eso también lo debo de haber integrado, qué miedo! Bah, no es tanta la novedad, pero constatarlo de manera tan concreta fue un alucine.
Me encontré buscando poemas para hablarte.
Yo que para vivir ordeno letras
no me animo a mostrarme impunemente
y quedar desnuda.
Esta reseña era para una amiga, pero ella creyó que hablaba mucho de ella y como que quería decir otra cosa de la cuestión filosófica etc.. No sé, esta vez decidí no acceder, no escribir lo que el otro quiere leer sino lo que yo sentía que quería decir. Así que acá está, les debo los cuadros...
“Pues yo no pienso acostumbrarme nunca: la gente que se acostumbra es como si estuviera muerta...Holly Golightly- de viaje”
Truman Capote, Desayuno en Tiffany´s
He aquí a Guadalupe que toma su corazón-brújula y comienza a andar. La ruta, la vida, es errática; con encuentros, cambios y despedidas. Mientras avanza va dejando señales, unas para no perderse y otras para ser encontrada. Pese al temor, no duda en sumergirse a rescatar un tesoro y otras veces se embarra los pies de puro gusto.
A medida que su maleta de viaje se hace liviana; revelaciones, significados y preguntas nos salen al paso, exponiendo su esencia vital y preguntando: ¿Quién eres? ¿Quién soy?
Hoy Guadalupe nos invita a colocarnos los anteojos de la inocencia para buscar su huella en estos singulares mapas y tal vez, encontrar en su mirada nuestro propio reflejo.
...De tu infancia nada sé, una fotografía amarillenta...
...imagino tu delgadez, y tus ojos hundidos que releen releen releen...
...Sentada en mis seis años, parada en la mitad de mi niñez: enciende luz, consuélame, di que no hay nada en la oscuridad,
di no hay diablo no hay diablo no hay diablo, no hay diablo, no hay dia...
NO LO HAY.
(gracias Darno, esta va por mi viejo)
Me da la mano y salimos rápido por la calle. Con cada paso que da su pollera baila y tiene unos tacos altos altos, altísimos.
Un señor estuvo largo rato caminando con nosotras, ella caminaba muy rápido, casi me hace correr, pero el señor nos seguía y hasta que no paramos y le dio un papelito no se fue, me preguntó mi nombre y me dijo que se llama Bernardo, me hace acordar a la película bernardoybianca que fui a ver la otra semana.
"Yo nunca vi a nadie que se le parezca en belleza."
No pudo perseguirlo, meterse en la línea, preguntarle Qué nos pasa, qué carajo te pasa. Sólo movió los dedos intentando armar algo así como una salida lacónica, no muy jugada pero concisa. Bah, bastante jugada, a qué mentir.
Sabía que no tendría respuesta, el aire no contesta, la nada no refleja.
Recordó cierta madrugada que despertó soñándolo, tan lejos, tan imaginado, tan fantástico.
Micibernoviamemeteloscuernos canta Masliah con voz extranjera en el departamento vacío, sonido altafidelidad.
Sintió la mano, un roce sutil en la espalda, un rayo que la tocaba sin permiso. Intentó moverse, un paso a la izquierda, imposible, quizá a la derecha, menos. Pensó soltarse para mandar un codazo pero el vagón tomó una curva y, a riesgo de aplastar a una viejita que tenía delante, volvió al pasamanos. Nada, no había manera de zafar. El calor en su espalda, más abajo de la cintura. Putamadre ni siquiera puedo mirarle la cara al estúpido este, tranquila aguantá un poco que ya te bajás no des bola que hay cosas mucho peores.
Ese peso apoyándose, calor… el la sacaba del sueño acariciándola, ponía su mano al final de su espalda, luego, muy despacio, la bajaba, siempre acariciando. Después, más exigente, se pegaba a ella, le soplaba la oreja.
Salí, dejá…siempre igual vos, tengo sueño… mmm…El ritual, el juego. Qué lindo dormirse luego.
“Próxima estación Hidalgo” Bajar rápido, empujar, cuidar la mochila, correr por las escaleras, nunca entenderá porqué todos corren, porqué ella corre.
Buenas noches, saluda al portero; ya llegué, dice al abrir la puerta al silencio de su casa.
Apaga la luz. Intenta soñarlo en sus manos. Igual que ayer, diría Jaime.
Ayer llegaron a DF 3 cajas de las 10 que dejé en Monterrey, entre otras cosas dentro venìa mi colección primigenia de libros: Club del libro de Radio Sarandí, año 1976. Sí, yo tenìa 6 años entonces. A mi madre le dio por suscribirse (jamás leyó un solo número) pero se veía bien pertenecer a la elite de Rubén Castillo y su programa Discodromo. La cosa es que a mi me dio por la lectura a partir de mi encuentro con esos libritos pequeños con tapa blanco y negro, que hablaban de cosas totalmente desconocidas para una niña de 7-8 años (faulkner, chejov, dostoievsky, rulfo, quiroga, jorge amado, kafka, poe, felisberto...etc).
Como tienen la ventaja de ser pequeños, me han acompañado en todas mis mudanzas, deben de estar mareados de tanto viaje.
Bueno, la inquietud que tengo es ¿alguien más se cruzó alguna vez con esa colección? a veces me da la sensación de haber sido su única lectora, incluso de que se editaron especialmente para mi. Y la otra: el primer libro se llama "El libro de Jorge" y eran unas "traducciones del alemán" Releyéndolo me da por suponer que se trataba del amigo Levrero, pero no tengo pistas en ese sentido más que cierto olfato. Tons, si alguien tiene idea de quien carajo fue el autor del primer tomo de esta colección...taría bueno que lo comentara.
Miro por la ventana los pies alineados, mientras espero para saltar de la oruga.